Cuando nosotros formamos nuestra percepción e intuición estamos siguiendo a nuestro liderazgo interior.

Esta capacidad determina a nuestra vida más, que la preocupación de siempre tener que hacer todo de una manera correcta.

Si nos encontramos en el lugar correcto, estaremos a salvo. La formación de nuestra capacidad de percibir y la creciente confianza que resulta de ella, nos ayudarán a deseñar nuestra vida de manera mas potente y serena.

Estoy convencida de que si vivimos lo que determina nuestro interior, entonces el cuerpo ya no tiene porqué producir determinadas enfermedades o malestares.

 

 

Cada uno puede llevarse esa confianza a su vida cotidiana - y así - enriquecer a la relación con nuestra pareja, nuestro trabajo/vocación, nuestros niños...